martes, 15 de enero de 2008

Releyendo a Tolkien (1)

Estas Navidades me han regalado las ediciones ilustradas de El Hobbit y El Señor de los Anillos (el volumen que tiene las tres partes más los apéndices juntos), con los estupendos dibujos de Alan Lee. Esto me ha animado a releer de nuevo las dos obras, empezando por El Hobbit.
Como sabéis, esta historia empezó siendo un cuento destinado a amenizar a los hijos de Tolkien. Sin embargo, el escritor comenzó a introducir referencias a su gran mitología, que por entonces ya estaba bastante avanzada en sus borradores, aunque inédita.
Se publicó en 1937 y fue un éxito. Dió pie a la creación de "El Señor de los Anillos", ya como claro nexo entre los Días Antiguos y la historia de los hobbits y el anillo mágico.

Quiero reseñar algunas cosas que me parecen curiosas, según las voy redescubriendo a medida que leo. Por ejemplo, en el primer capítulo, "Una tertulia inesperada", se puede observar que el País de los hobbits está poco esbozado aún. Tan sólo hay algunas referencias a La Colina, El Agua y poco más. En algún punto se habla de que a Bilbo le gustan los mapas y que "en el vestíbulo colgaba uno enorme del País Redondo con todos sus caminos favoritos marcados con tinta roja". ¿Se refiere a La Comarca?

Respecto a la sociedad, ya habla de los Tuk, y del famoso Toro Bramador, que arrancó la cabeza al jefe orco Golfimbul, en la batalla de los Campos Verdes que posteriormente, en los Apéndices, sale más detallada.

Otro detalle, como sabéis los "malos" son los trasgos (goblins en la versión inglesa), que posteriormente pasan a llamarse orcos en El Señor y El Silmarillion.

En el primer capítulo también, destaca la historia de la Montaña Solitaria, Erebor, contada por Thorin Escudo de roble. Habla de la expulsión de su familia "del norte", supongo que de las Montañas de Hierro, y del descubrimiento de la Montaña y su colonización. Posteriormente, la llegada del gusano Smaug y el exilio en las Montañas Azules, aunque este detalle no estaba aún gestado. Ya se hace una referencia al retorno a Moria por parte de una facción de enanos y la muerte de Thror por el líder orco Azog.

Gandalf habla de que Thrain, padre de Thorin, le entregó el mapa de Erebor "en las mazmorras del Nigromante". Éste no es otro que Sauron reaparecido, cuando los sabios aún no se habían dado cuenta de su verdadera identidad. Con sus artes envenenó el Bosque Verde y los transformó en el tétrico Bosque Negro.

Del capítulo segundo, "Carnero asado", me hace gracia cómo crea Tolkien a los tres trolls, con sus nombres (Berto, Guille y Tom) y su más que aceptable inteligencia (dentro de lo que cabe), comparado con los trolls que estaban por venir en El Señor.

En el tercer capítulo aparecen los primeros nexos claros con las leyendas de los Días Antiguos. "Un breve descanso" se centra en la casa de Elrond en el valle escondido de Rivendel (descubriremos en la trilogía que está escondido gracias al poder de uno de los anillos élficos).

Se refiere a Elrond con estos términos: "Era tan noble y de facciones tan hermosas como un señor de los elfos, fuerte como un guerrero, sabio como un mago, venerable como un rey de los enanos, y benévolo como el estío". Recordemos que, efectivamente, Elrond no es un elfo, sino un medio elfo.

Otro fragmento hace referencia ni más ni menos que al reino de Gondolin: las espadas que Gandalf y Thorin encuentran en la guarida de los trolls, y que Elrond identifica como Orcrist, la hendedora de orcos, y Glamdrin, el martillo de los enemigos.

Y también se habla de Durin, el primer rey enano, al que Thorin se refiere como "mi primer antepasado".

Del cuarto capítulo, "Sobre la colina y bajo la colina", quiero destacar la aparición de los gigantes lanzadores de rocas, unas criaturas que habitan los valles de las Montañas Nubladas y que no son mencionadas en la trilogía.

Bueno, de momento nada más. Seguiré comentando los datos que me parecen curiosos, y sobre todos los que enlazan "El Hobbit" con las demás obras de Tolkien.

1 comentario:

Lord Soth dijo...

Durante el verano releí de nuevo El Señor de los Anillos, y la verdad es que en cada relectura, uno siempre descubre algo nuevo, incluso en aquellos rinconcitos de la Tierra Media que a veces creemos conocer tan bien, y que tantas sopresas nos aguardan aún.

Un saludo y gracias por el comentario.